Hoy dejé de creer
Hoy dejé de creer
en las bellas palabras
que al oido me susurrabas
Hoy dejé de creer
en la dulzura
de tu mirada
Hoy dejé de creer
en la ternura
de tus caricias
Hoy dejé de creer
en el calor
de tus abrazos
Hoy dejé de creer
que por unos minutos
me empezabas a querer
bonito
la incredulidad
especie de pantano
o de ciénaga
que nos traga
despacito…
Me agradò mucho.